La película de Death Note de Netflix es para morirse

Desde que hace años, tras el gran éxito que tuvo la serie Death Note en todo el mundo, se anunció que en Estados Unidos estaban preparado su propia adaptación de la película, los fans de la serie han estado muy preocupados. No es para menos, con adaptaciones como Dragon Ball Evolution como muestra el pésimo interés de los guionistas en ser fieles a la obra original. Pero, habiéndose encargado Netflix del proyecto, ¿habrá corrido la misma suerte? Desgraciadamente si.

Todo comenzó con una Death Note…

La historia transcurre en un Instituto normal y corriente. Allí, Light Turner es un estudiante que no sobresale demasiado, salvo porque se gana unos “pavos” haciéndoles los trabajos a sus compañeros. Un día de lluvia encuentra una libreta que cae del cielo. En la cubierta de esta hay escrito el nombre de “Death Note”.

Tras una pequeña pelea en la que acaba castigado, Light conoce a Ryuk, el propietario del cuaderno que le insta a utilizarla para vengarse del tipo que se ha metido con él. Tras comprobar su poder, Light decide usarla para matar a criminales. Pero en su viaje para convertirse en el Dios del nuevo mundo no va a estar solo, ya que decide confiarle el secreto a Mia, una compañera de clase de la que está “enamorado” en secreto y esta le insta a comenzar a seguir matando a la gente para crear un mundo mejor. Sin embargo, L, el mejor detective del mundo, está tras su pista y ya sabe que se encuentra en Seatle. Es más, ¿por qué en el cuaderno había escrito que no podía fiarse de Ryuk?

Americana, del todo

Desgraciadamente, Death Note es una obra que ha trascendido especialmente por las batallas intelectuales entre Light y L, en todo momento por ver quien podía superar al otro. En este aspecto, la película apenas hace referencia a esta dualidad.

Todo lo contrario, Light es un chico inteligente, si, pero apenas muestra una pizca del intelecto que tiene el personaje original de la obra. L en todo momento está por delante de él y tiene bien claro cuál es la verdadera identidad de Kira, algo que Light apenas intenta ocultar.

Pero lo más grave de todo es como se han introducido los clásicos elementos que aparecen en toda película americana: persecución loca en un coche, violencia con armas, persecuciones bruscas e incoherentes… solo les han faltado las explosiones… bueno, lo cierto es que si que hay alguna… Unos elementos que han estropeado no solo la película, sino también, especialmente, la interpretación del personaje L, que, en resumen, es de lo poco salvable de la película.

Reglas, reglas y más reglas…

Es cierto que la Death Note tiene una serie de reglas para su uso, algo que Ligth descubre al leerla por primera vez. Sin embargo, este va descubriendo nuevos usos haciendo algunas pruebas personales con sus objetivos a asesinar, por lo que se podría decir que crea algunas “reglas nuevas”.

No obstante, en este caso la libreta cuenta con más de 80 reglas nuevas, entre las que se encuentra que se puede evitar la muerte de una persona arrancando la hoja del cuaderno y quemándola. Pero solo puede hacerse una vez. Desaparece, además, la famosa regla de que si se “anota el nombre de la persona que se desea matar, y no se especifica la causa de la muerte, esta morirá en 40 segundos”.

Ryuk conoce todas y cada una de las reglas, y parece ser que ya había entregado con anterioridad la libreta a varias personas. Pero, como todos sabemos, en la obra original es Light quien lo va descubriendo por su cuenta. Un gran fallo para esta película con una gran cantidad de reglas que nada tienen que ver con las oficiales.

Nada que ver con la obra original

Esta película tiene dos fallos; para los que sean muy fans de la obra original, van a encontrar una adaptación más que pésima. Pocos son los elementos que se han respetado del manga y del anime. Y para los que la vayan a ver sin conocer nada de la historia original, es muy posible que se sientan muy perdidos, pues tiene demasiados giros muy extraños.

Desgraciadamente, tal y como se venía diciendo desde que se conoció la noticia, la película no es que sea mala, es que es muy mala. Solo se puede resaltar un poco la intervención de Ryuk en algunas escenas y el papel que Keith Stanfield hace como L podría ser lo único destacable de una cinta que hace aguas por todas partes.