Las locas aventuras de Bobobo

Durante la época dorada del anime en España aparecieron muchos títulos en televisión, pero durante el comienzo de la decadencia, a mediados del 2000, eran pocos los que llegaban al país. No obstante, la cadena Cartoon Network sorprendió a muchos con la emisión de una serie que dejó a todos con la boca abierta, especialmente por lo absurda que era: Bobobo.

¡Hay que proteger salud del pelo!

¿Existe algo peor que alguien envidioso? Pues parece que no, porque la trama de esta serie no podría ser algo más absurdo, un adjetivo que acompaña a los protagonistas de la aventura durante toda la serie.

El emperador bola de billar IV quiere eliminar el pelo del mundo, por lo que se dedica a atacar las ciudades para dejar calvos a todos los ciudadanos del país. No obstante, ha aparecido un héroe que le puede hacer frente.

Se trata de Bobobo-bo Bo-bobo, o abreviado como Bobobo, un maestro en el arte del cabello nasal que utiliza los pelos de su nariz para poder acabar con sus enemigos, porque puede oír el sufrimiento del pelo.

Una batalla sin fin contra el Imperio de Bola de Billar

Durante su aventura Bobobo estará acompañado en todo momento por Beauty, una joven que está segura que él es quien podrá poner fin a los cazadores del pelo.

Pero no será la única que se una a él durante su aventura, puesto que también se le unirán Heppokomaru, experto en el arte del combate ventosero, Softong, un ser con una boñiga como cabeza o Don Patch, una especie de sol con patas y manos. Ah, y también nos olvidamos del mayor héroe de la historia: Tokoro Tennosuke, una gelatina humanoide que no ha conseguido ninguna victoria durante toda la aventura.

Un grupo variopinto que de vez en cuanto cuenta con la aparición de algún que otro personaje secundario que se les une durante un corto periodo del tiempo.

Aunque la trama gira en torno al a lucha contra los cazadores del pelo, de vez en cuando da un giro drástico para enfrentarse a un antiguo amigo de Bobobo, Cañonero, o luchar en la torre de los maestros del absurdo, donde se encuentran los maestros de las técnicas más absurdas del planeta.

¿Parodías? ¡Es una serie cómica claro que sí!

Si algo tiene la serie de Bobobo es la gran cantidad de gags y parodias que realizan a algunas series famosas.

Imitación del Kame Hame Ha de Son Goku, la forma de colocarse la armadura los personajes de Saint Seiya, el Kage no bunshin no jutsu de Naruto o hasta la aparición estelar de Yugi Muto en uno de los combates para invocar a Slifer son algunos de las referencias a animes famosos que se pueden ver a lo largo de toda la aventura que viven Bobobo y sus compañeros.

Además, Bobobo también puede fusionarse con otros personajes de la serie, otra clara referencia al mundo de Dragon Ball, aunque en este caso, Bobobo los ingiere para poder convertirse en una forma superior.

Se hicieron también algunas referencias al mundo del videojuego, como Virtua Fighter, Sonic o Final Fantasy en uno de los ataques de Bobobo: “Jugando a videojuegos pioneros”.

Un autor muy extrovertido

Crear una serie como esta deja claro que un mangaka como Yoshio Sawai no tenía ni un pelo en la lengua. De hecho, en los diferentes comentarios que hay en los tomos del manga se deja entrever, como cuando durante una celebración de fin de año de la revista Shonen Jump le dijo a Kazuki Takahashi sobre lo guay que sería que Yugi apareciese del afro de Bobobo, que todos se “sorprenderían”. Takahashi simplemente le dijo “¿Quieres que te lo dibuje?” y una semana después lo recibió en su casa.

También era un autor muy comprometido con sus fans. De hecho, durante la saga del Reino del Pelo, había un personaje, que era uno de los líderes a derrotar por Bobobo y compañía, que estaba metido dentro de una cápsula y del que se desconocía su aspecto. No era casualidad, puesto que ese personaje iba a ser creado por los fans de la serie. Sawai realizó un concurso de dibujo para que los fans decidieran el aspecto del personaje.

Al final el personaje elegido fue el Delfín Infernal, un enemigo muy poderoso al que les costó bastante derrotar y que fue muy bien recibido por los fans.

Secuela y spin-off

Tras finalizar el manga en noviembre de 2005, en diciembre de ese mismo año Sawai regresó a las páginas de la Shonen con Shinsetsu Bobobōbo Bōbobo, la secuela oficial de la serie. En este caso, tras pasar un tiempo tras la derrota del Imperio de Bola de Billar IV, el país de Heppokomaru está en peligro y necesitan la ayuda de Bobobo.

En esta nueva serie, que tan solo consto de siete tomos, aparecieron nuevos personajes como la hermana pequeña de Heppo, que en ningún momento sabía que su hermano se convertía en un bebé al quitarle el collar del cuello.

Tras un tiempo de silencio la serie contó con dos spin-off dibujados por el propio Sawai: Fuwari! Don Patch, que contó con tres tomos, y Honori! Don Patch, que tan solo tuvo un tomo. Una serie en la que Don Patch, el personaje más querido por los fans de la serie, tuvo protagonismo junto con Beauty.

Un anime censurado terminado prematuramente

Bobobo fue adaptado al anime en el año 2003, dos años después del inicio del manga, a manos de Toei Animation.

No obstante, la cadena intentó que la serie fuera un poco más apta para un público infantil, por lo que al final se cambiaron algunas cosas: la cabeza de Softon no era una boñiga marrón, sino que en este caso era de color rosa (como las de Dr. Slump) y aunque en la camiseta llevaba el dibujo de dos cucuruchos de helado, sus apariciones a través de la taza de un váter o que compraba pastillas para el mal aliento seguían haciendo referencia a lo que su cabeza era realmente.

Otra censura fuerte fue contra Destapeman, personaje cuyo ataque consiste en levantar su capa para mostrar sus partes nobles a sus enemigos y así destruirlos psicológicamente. Mientras que en el manga el personaje no lleva nada debajo, en el anime en una escena se deja claro que lleva unos calzoncillos.

Los gags cómicos también fueron bastante alterados, para no tener problemas de derechos y demás, por lo que se dejaron algunas sencillas, como las de Dragon Ball o Saint Seiya, mientras que otras fueron alteradas bruscamente para el cabreo de los fans. Por otro lado, debido a la gran cantidad de sangre que había en el manga, en el anime este fue completamente eliminado.

A pesar de toda la censura que había en el anime, la serie no tardó en ser motivo de protesta por las asociaciones de padres, que no la veían aptas para sus hijos. Esto provocó que la serie se terminase en su episodio 76, justo antes del inicio del combate contra el Contra-Imperio Margarita y dejando gran parte del manga sin adaptar.

Los videojuegos, tampoco muy trabajados

Si a veces parecía que la serie de Bobobo estuviera mal trabajada, hay que echarle un vistazo a los videojuegos que se basaron en la serie.

Para la consola GameBoy Advance la serie contó con cuatro videojuegos en total: Bobobo-bo Bo-bobo Ougi 87.5 Bakuretsu Hanage Shinken, un videojuego de minijuegos muy sencillos y con poca chicha, Bobobo-bo Bo-bobo Majide!!? Shinken Shoubu, un título JRPG que abarcaba parte de la historia de la serie y que posteriormente fue mejorado para Bobobo-bo Bo-bobo 9 Kiwame Senshi Gyagu Yuugou, un RPG de combate por turnos que no solo abarcaba parte de la serie combinando los combates por turnos con las plataformas, sino que además contaba con una historia original a modo de relleno. También se probó suerte en el mundo de los combates al estilo Jump Stars con Bobobo-bo Bo-bobo Bakutou Hajike Taisen, pero el control patético del juego sumado a los pocos personajes hizo que se diera un batacazo en ventas frente al juego RPG.

Por supuesto la serie también probó suerte en los videojuegos de sobremesa. Para la consola Gamecube se lanzó Bobobo-bo Bo-bobo Dasshutsu! Hajike Rowaiaru, un juego de lucha de todos contra todos en un escenario en el que había que lanzar a los enemigos fuera del ring. Se podía jugar con hasta otros cuatro jugadores o vivir la historia de la serie.

En Playstation 2 se lanzaron dos títulos: Bobobo-bo Bo-bobo Hajike Matsuri, un juego bastante simple en el que Bobobo se movía bailando por un escenario y había que eliminar a los villanos atacando con los caballos nasales y en combates contra jefes pulsar los botones correctos. Aprovechando la cámara Eyetoy, se lanzó Bobobo-bo Bo-bobo Shuumare! Taikan Bo-bobo, el mismo título que el anterior solo que en este caso hacía falta la cámara para poder jugarlo.

Tras su fracaso en consolas, el personaje no regresó hasta el lanzamiento de Jump Ultimate Stars para Nintendo DS como uno de los personajes jugables junto con Don Patch, mientras que Tennosuke, Beauty y Heppokomaru se convirtieron en personajes de soporte y otros como Chica Torpedo, Softon o Destapeman eran personajes de ayuda.

Años más tarde regresó en J-Stars Victory como representante de su serie siendo el único personaje jugable de la serie, pero con una técnica en la que contaba con la ayuda de Don Patch. En este aspecto los fans de la serie lamentaron mucho que la técnica especial de Bobobo no fuera realizar una fusión o usar alguna de sus absurdas técnicas más famosas.

Su paso por España

El anime por España no pasó desapercibido para los fanáticos de la animación. En un primer momento la cadena Cartoon Network emitió los primeros veinte episodios, y tras varios pases repetidos, finalmente acabaron emitiendo el resto de la serie.

Aunque el doblaje cambiaba algunos chistes del doblaje original, para hacerlos más entendibles para el público al que iba destinada la serie, se considera a día de hoy como uno de los mejores repartos de doblaje que nunca se hayan hecho para una serie de animación, tanto por el excelente trabajo de los dobladores al poder representar con gran calidad las expresiones de los personajes como la elección de cada voz para los diferentes personajes.

El gran éxito de la serie en televisión, y usándolo como apoyo, hizo que Planeta DeAgostini decidiera comenzar a editar el manga en el año 2007. Con una periodicidad casi mensual los primeros 17 tomos a un precio muy atractivo: 5,50 euros. No obstante, las ventas de la serie no eran muy buenas, por lo que tras tomar la decisión de lanzar los tomos 18 y 19 con una diferencia trimestral para ver si las ventas mejoraban, la serie se quedó congelada hasta febrero de 2011.

Los dos últimos tomos de la serie fueron lanzados con un precio superior, 7,95€ y fue de las primeras congeladas que la editorial recuperó, junto con Karin, editando los dos  tomos con una diferencia de dos meses. Para promocionarla, la editorial incluyó la serie en su colección de Phomo Shonen a un precio reducido, pudiendo adquirirse el primer tomo por 1,95 euros, pero las ventas siguen sin ser favorables, por lo que su secuela, Shinsetsu Bobobōbo Bōbobo, que cuenta con 7 tomos, está lejos de llegar a España.