Gran Turismo 5

Gran Turismo 5 Bienvenidos al mundo apasionante de Gran Turismo, al auténtico ¿te gusta conducir? , una pequeña o gran obra de arte que llega para cerrar un fenomenal año en este sector tan agradecido de los videojuegos. Porque años después ha llegado la quinta parte más esperada, la de tantas veces retrasada, la que marca un antes y después marcada por la perfección que le acompaña en esta última edición, una maravilla de su creador, Kazunori Yamauchi.

Modo GT, Modo arcade, editor de circuitos y Gt TV son los elementos que componen el menú principal de un juego que va más allá y es como una forma de vida, la vida al volante, la vida que aprecia que los vehículos son parte del bienestar social, necesarios para moverse en la vida del primer mundo. El modo Arcade, el primero que seleccionamos, ofrece carrera única, contrarreloj, derrapes, pantalla dividida, siempre con los habituales tres niveles de dificultad, fácil, medio y profesional. La inmensidad de GT se descubre a partir de los circuitos a elegir, originales, del mundo, urbanos, tierra y nieve y mis circuitos. Se acrecienta esa sensación de que nada falta, que todo está pensado y aprovechado en GT5.

Elegimos una de las novedades, el circuito de Madrid, sede, por ello, de la majestuosa presentación mundial reciente en el Palacio de Cibeles. La cantidad de coches a elegir es abrumadora igualmente, desde el Fiat 500 del 68 a cualquier deportivo o de carreras de los últimos años. El único inconveniente está en la proliferación de coches japoneses, desconocidos en este mercado occidental, y que nos habla de poca atención hacia el público no autóctono.

Gran Turismo 5 – Una maravilla como colofón a un brillante 2010 en los videojuegos

gran-turismo-59Además, puedes tunear a tu antojo el coche elegido, en este caso un Shelby Cobra americano bien rojo del 66, y optar por cambio manual o automático, mejor el primero en una iniciática toma de contacto. Es decir, todo lo necesario para que el usuario sienta el placer de conducir en su PlayStation 3, que para eso paga la exclusividad. Pero el gozo no ha hecho más que comenzar. Todo cobra sentido cuando salimos a competir o pasear, que es una opción recomendable igualmente aunque sólo sea por ver el paisaje tan fenomenalmente conseguido, una suerte de réplica de la realidad como sólo Antonio López y la actual generación de videojuegos pueden conseguir. Así que podemos parar a las puertas de Lhardy, junto a la Puerta del Sol madrileña, para simular la degustación como quien dice unas croquetas le da un valor incalculable a un juego que es una obra de arte.

Pronto es fácil ganar, así que el cuerpo nos irá pidiendo más dificultad y jugar el inconmensurable modo GT con el que ir desbloqueando opciones e ir creciendo como piloto de carreras gracias a una vida GT perfectamente ordenada en una home propia en pantalla. Como un juego dentro del juego, el usuario tunea a su piloto y su vehículo para comenzar una vida dedicada a las carreras. Y a partir de un Eunos Roadster SR-Limited del 97, de segunda mano que aún no hay dinero acumulado, es posible ir avanzando, con carreras o en el centro de licencias para mejorar tu conducción, hasta dar con el coche de nuestros sueños.

Una maravilla, pues, que dignifica al sector el regreso éste por la puerta grande un Gran Turismo 5 que hace que el presente de los videojuegos en este 2010 que termina sea de lo más agradecido. Y la seriedad e inabarcable capacidad de darlo todo se ha conseguido. Este producto, Gran Turismo 5, es emotivo. Que cunda el ejemplo y los videojuegos no sólo recaudarán fortunas: serán arte.